Las personas recién iniciadas en este mundo tenemos la mala costumbre de avanzar rápido. El portfolio se queda desactualizado rápidamente. Sencillamente, ya no te representa. Vamos buscando nuestro sitio, definiendo lo que será nuestro estilo y refinando esas ideas que también se reflejan en el espacio del portfolio.
El eterno dilema del portfolio
No soy la única que siente el portfolio como una tarea de dimensiones estratosféricas.
Tienes que pensar cuál es tu meta, a dónde te quieres dirigir, cómo quieres que tu público objetivo (recursos humanos y otros diseñadores) te perciba.
Lo que hoy te puede parecer bien, mañana ya no te parece tan bien.
A todo esto podemos añadir el síndrome del impostor, con la autoeixgencia que nos imponemos porque siempre tenemos la sensación de quedarnos atrás.
La construcción
Hasta ahora, utilizaba Framer como plataforma por su facilidad de uso ya que es parecido a Figma. El problema de Framer es que tiene un alto coste si quieres tener tu propio dominio.
Con la irrupción de la IA y mis conocimientos de front end recién adquiridos, decidí que había que dar el salto.
Antes de empezar a plantear algún diseño, hice un estudio de otros portfolios, de gente orientada al mismo camino que yo quería seguir: product designer & design system, pero que tocan un poco de código.
Todavía estoy en una fase temprana de mi camino en el código, pero hay que orientarse.
Uno de esos portfolios que consulté fue el de Rachel Chen (rachelchen.tech). Me gusta que haga cosas distintas. No tienes el típico case study end to end. Los nuevos tiempos piden reinventarse.
Hubo cosas de Rachel que también he implementado, como ese menú de navegación lateral, la inmediatez de la vista de proyectos, e incluso el intentar dar algo de vida a los proyectos para que sean más visuales y entretenidos.
Pero esto trata de coger ideas, no de copiar. Un portfolio debe ser tuyo, y de nadie más.
Esto supone darle personalidad. Hay veces que por querer darle esa visibilidad a los projectos, hacemos una página en blanco, neutra, tipografía estilo Inter y terminado.
Esa presentación no va conmigo. Hay que mantener la usabilidad, pero hay que darle una identidad. Tu portfolio también es tu producto y tu trabajo.
Desde mi antiguo portfolio decidí traer esa estética marina que me gustaba. El mar es tranquilidad y elegancia. Colores arena cálidos combinados con un azul profundo. Dos colores opuestos que combinan muy bien entre ellos y sirven para hacer modo light y dark conservando el contraste y por ende, la accesibilidad.
Teniendo claro lo que quería le fui dando forma.
Como se puede ver, de esa primera versión a esta que ves actualmente, ha habido mucho trabajo y mucha iteración.
Ha habido que hacer bastante QA para asegurar que la IA hiciera las cosas como se le pedía.
El resultado
El portfolio resultado de esa visión es un pedacito de mí.
Mi estilo, personalidad, así como proyectos (faltan algunos, lo sé) forman parte de él.
Está destinado a ser mi escaparate. Seguirá evolucionando y cambiando según lo hago yo.
Es un buen paso adelante con respecto a la versión de Framer y refleja de una manera fiel mis valores.
Espero que os guste.